31 dic 2011

El 2011 en música (mi 2011)

La música es probablemente uno de mis compañeros inseparables en esta vida, es algo que desde hace años me apasiona y nunca se ha mantenido estático, siempre cambiante.

Otra de las características de la música para mi —y estoy seguro no estar solo en ello— es de que algunas de ellas puedo atarlas a lugares, momentos y personas de forma muy concreta; debido a esto me decidí a hacer una pequeña compilación de las canciones que tuvieron algún significado en mi 2011: desde canciones que simplemente me encantaron, hasta aquellas que me recuerdan a alguien, algo o algún lugar.

Aclaro que no tienen ningún orden en particular —mas allá de la primera división típica de "otros" y "heavy metal"—, según se vienen a mi cabeza, aparecerán en esta entrada.  Ademas, no todas son del 2011: ese no es el objetivo. :)


Y en otras noticias, en el 2011…


Este año 2011, si puede resumirse de una manera sucinta, puedo decir que me dejo de todo y me quede sin nada.


26 dic 2011

Re: "solemos no hacerle caso a quien nos quiere de verdad"


Karina (@Karialeh) en Twitter pregunto mi opinión acerca de la frase "solemos no hacerle caso a quien nos quiere de verdad", y me pidió colocar la respuesta en mi blog para leerlo —gracias por eso =)

Desde la noche que me lo envió (el 25/XII) estuve dándole vueltas en mi cabeza para encontrarle principio y fin al asunto, cual rumia mental para ideas, pero no termino de convencerme de la validez general de la expresión, debido a que esta en relación a demasiadas variables no puedo decir que sea máxima alguna; siento si no es esta la respuesta que esperabas ver Kari.

Pero como Uds. sabrán —los que me leen o me conocen, al menos—, tengo la costumbre de extenderme más de la cuenta, así que decidí hacer una disección de la premisa para justificar mi opinión.


24 dic 2011

Aquella nostalgia navideña

¿Cuantas veces no han escuchado o visto la frase "la navidad es consumismo"? Mucho, seguro estoy de ello.

Pero hay una característica que uds. olvidan, que es tan tradicional como la festividad del nacimiento de Dios hecho hombre, los regalos, la comida, el consumismo y todo lo que quieran llamarlo... estos son días de nostalgia.

¿No me creen? Enciendan su radio, vean los vídeos publicados en las redes sociales, vean las publicaciones mismas... todos anhelamos y recordamos algo en estas fechas, probablemente mas fuerte que en cualquier otro día. El mundo se ASEGURA que recordemos aquello que no tenemos, anhelar lo que nunca tuvimos y valorar lo presente.

...solo un comentario.

20 dic 2011

El fuego y luz


Observen y sientan su alrededor, pues durante las festividades los símbolos circundantes de todo evento se pueden reducir a dos: el fuego y la luz.  Desde la —tan nuestra— celebración de Quema del Diablo, pasando por el olvidado Domingo de Adviento hasta incluir las tradicionales fiestas de Navidad y Año Nuevo.  Velas, candelas, luces de navidad; inciensos, cohetillos, fuegos artificiales; la esencia de nuestros deseos se representan por luminiscencia y calor.

Que la luz ilumine tus caminos futuros

Por eso mismo, el fuego y la luz representan un deseo y acción en nuestras almas y en nuestros corazones, ese deseo que puede representarse a través de la amistad, el amor y la compañía —contrastes dicotómicos de contrapartes como la enemistad, el odio y la soledad—, un deseo que nos empuja a dejar de ser personas y comenzar a ser humanos.
   
Es con esto, entonces, que debemos trasladar este fuego y luz físicos, en deseos y acciones para con nosotros y los demás: iluminemos al mundo a través de nuestro ejemplo, de nuestros valores, de nuestras costumbres; iluminemos al mundo con iniciativas, con buen corazón y con acciones que nos unan mas al que nos rodea y no nos separen del resto.  Brindemos calor a aquellos que nos rodean a través del amor, de la amistad y del cariño; a través de un abrazo, un beso, una sonrisa o, quizá, un simple gesto que recuerde al prójimo que realmente no esta tan solo.

Y que el fuego de la humanidad te acompañe en tu vida

En estas festividades —en el resto del año y en la totalidad de sus días— mi deseo es, de todo corazón, ardiente fuego y fulgurante luz.



¡Felices fiestas y hasta siempre!