24 dic. 2013

Tiempo de memorias

Es inevitable en estas fechas inundar las mentes y el corazón en recuerdos y memorias -no todos ellos positivos-, pues el ser añora acaso por costumbre o por tradición.  Vestigios del pasado, intangibles pero siempre presentes.

Hoy es el día, no mañana, donde dejamos por un lado los prejuicios, los odios, los resentimientos y la mala fe. Hoy es el día en el que celebramos mucho más que un árbol, que comida o que una religión: hoy es el día que celebramos nuestro lado humano, nuestro lado de bondad, nuestra felicidad y esperanza por un futuro que este lleno de todo aquello positivo, de todo aquello de bien.


Hoy propongo algo, un ejercicio, un consejo, una súplica: aprovechemos estas fechas no sólo para traer al presente memorias buena y malas, tomemos estos días y creemos memorias para hoy, para mañana, para siempre. Porque de nuestras acciones y omisiones, de nuestras actitudes y valores, de nuestras presencia y ausencia se llenan las instantáneas de una vida; hagamos de esas memorias algo que en años venideros valga la pena recordar.

Y pues, así y sin nada más que agregar, desde el fondo de mi ser, no queda otra cosa que desearte ¡Felices fiestas!


3 dic. 2013

Quererte es...

Quiero que me quieras como quererte quiero, pues quererte es querer amar como brillante es el firmamento, como cálido es el sol, como hermosa es la luna bohemia.

Quererte va más allá de una acción o un pensamiento, es creer en la divinidad y la perfección, es ser testigo del cielo y el infierno hecho carne, hecho vida, hecha mía.

Por quererte se renuncia a la salvación y al castigo, a la riqueza y a la opulencia, a la libertad y al libre albedrío; pues quererte encompasa todo lo ideal y lo bello, toda la inspiración y la invención; pues quererte cómo yo quiero quererte es es sublime, es único, es lo que quiero.