30 dic. 2012

Lecciones y pensamientos (en una noche fría y de música)

  • Usar la honestidad como excusa para la crueldad solo muestra que tu "humanidad" se perdió hace demasiado tiempo.
  • El "decir lo que pienso" como excusa para ser mierda con otros no es, ni nunca será, justificable.
  • Nunca lamentes que gente se aleje de vos cuando realmente te conocen, pues ellos nunca hubieran sido una parte concreta de tus días por ello.
  • Al otro lado de la moneda, aprecia a aquellos que a pesar de conocerte se quedan; pues ellos son ya parte de quien sos de ahora en más.
  • Nunca consideres los cumplidos excesivos de alguien que apenas te conoce; el ser es mal juez de carácter y olvida rápido.
  • Si te volviste "alguien especial" en la vida de otro en corto tiempo, preparate para ser apreciado de por vida u olvidado al instante.
  • Y todo esto es porque la gente olvida (o quiere ignorar) que las palabras si conllevan una consecuencia.

24 dic. 2012

¡Felices fiestas! pt. 2



Caminos que unen y que separan; vidas que se cruzan en tu camino y dejen huella en lo que sos.

Agradecer por cada persona que, en su propio caminar, ha marchado junto a vos y te ha hecho quien sos en este preciso instante; agradecer por cada día de felicidad, de tristeza, de alegría y llanto.

Un abrazo, una llamada, un mensaje, una mirada; todos gestos que puedes usar para demostrar en estos días (y en todos los demás) que estas agradecido por los que te rodean y por aquellos, que aunque ya no estén, lo hicieron en el pasado.

Sean bienvenidos los días de jubilo y paz para el hombre, porque en estos días no solo se deben celebrar las religiones o los regales: debemos celebrar la humanidad.

Felices fiestas de deseo de todo corazón.

23 dic. 2012

Diario de un (ex) adicto (6 de X)

Hoy, después de poco más de dos años, volví a fumar.

Volví a fumar porque me canse de pelear esto solo.
Volví a fumar porque olvidé la razón por la que dejé de hacerlo en su tiempo.
Volví a fumar porque parecía un castigo innecesario que me imponía solo porque si.  

Pero por sobre todo, volví a fumar porque lo único que me evitaba hacerlo era el orgullo; y, disculparan si piensan lo contrario, el orgullo no debe ser nunca la razón por la cual debe seguirse haciendo algo.

Escuché mientras escribía: Ulver - [Teachings In Silence (2002)] - Speak Dead Speaker

22 dic. 2012

Caminos: tiempo de agradecer.

En estas épocas los saludos y despedidas son harto comunes, considerando que las visitas de y hacia seres queridos es prácticamente una normal social de etiqueta. La intención de esto, por otro lado, es dar un compás mucho más amplio a la expresión, pues para el ser las bienvenidas y despedidas son, en distintas magnitudes unos ejemplos de otros, una manera de construir el día a día, de edificar el vivir. 

Por que aún los ocasos pueden traer buenas nuevas

Es tiempo de agradecer por lo conocer, por despedir y por olvidar; pues cada persona que se cruza en nuestro camino deja una huella que nos hace personas distintas (para bien o para mal) y por las cuales, aún si se les conoció en el menguante del año, no seriamos los mismos hoy. 


 Es entonces, que hoy, elijo agradecer por todos aquellos que conocí durante este año, pues su presencia en mi vida me ha abierto caminos hacia nuevos horizontes, nuevas actividades y nuevas actitudes de vida; sin la influencia de cada uno de ustedes no podría ser yo quien soy hoy .



Así que gracias a: 

  • vos que me diste la oportunidad de sostenerme por mi mismo 
  • tu que te dormiste a mi lado mientras te hablaba de algo, al parecer, BIEN interesante 
  • ti que me recordaste que ser romántico y detallista (aun si no funciona como se quiere) te hace sentir especial y humano otra vez 
  • vos, que te convertiste en mi alero para recuperar mi vida social una vez más 
  • ustedes a quienes apoyé de forma incondicional y sincera, recordando que mi obligación con mis amigos es ser un pilar 
  • ti que me recordaste que el sabor de la vida se pone bailando 
  • ti, quien a pesar de la distancia, siempre tiene una palabra para dar aliento y compañía 
  • ustedes, con quienes las horas de trabajo se han hecho más livianas y llevaderas

Y al resto, que aunque no menciono en caso especial, tuviste influencia —aun cuando mínima— en lo que me convertí este año. 

Elije tu camino y
vive tu vida
Aprovecho de igual forma en despedirme de aquellos que, por situaciones del destino, deciden que su camino se encuentra lejos de mí; no lo tomo personal, la vida es una hilera de entradas y salidas; en su momento a todos nos toca liberar el espacio para que alguien más importante en tu vida tome luz propia. Solo sepan que agradezco a cada uno de ustedes por haber formado parte de mis días, aun cuando ya no lo sean más. 

Tiempo para el olvido, de todo aquello que nos hizo daño; superar los obstáculos es la mejor forma de seguir adelante, la mejor forma de conseguir la felicidad. 

Así que hoy, nuevamente, me hallo en una encrucijada entre millones de rutas, pobladas por miles de individuos que pueden formar parte de mi existencia; sea ya como una estrella fugaz que deja solamente un destello, o como un astro que iluminara mi camino hacia un mejor yo. 

Gracias





A ti, que estás leyendo esto, por sobre todas las cosas, te agradezco haberme dado la oportunidad de entrar (o salir) de tu vida, espero de todo corazón haber sido alguien que moviera algo en tu existir —aún si tan solo fue una leve sonrisa—; pues a través de ustedes y de lo que hago, yo vivo; porque yo vivo en ustedes como ustedes son parte de mi vida. 






En estas fiestas de fin de año te deseo lo mejor y lo más grande, porque una persona como tu no merece nada menos que ello.  Que en tu camino encuentras paz, luz, vida, éxitos y alegrías  que tu camino, y el tuyo propio, sea el que te lleve a la felicidad.


¡Felices fiestas!

18 dic. 2012

Bondad que consume

Demasiadas veces en mí vida me han llamado una persona masoquista, y lo han aplicado en tantos ámbitos de la misma que no puedo sino darles la razón a todos ellos.

En otro tema aparentemente no relacionado, soy alguien que ha buscado su razón de existir desde que tengo el suficiente criterio (o algunos dirían que cuando lo perdí) para cuestionar el por qué del mundo a mi alrededor; me he dicho que mientras lo encuentro me voy a pasear en este mundo ayudando a las personas a mi alrededor, así, en caso nunca encuentre la razón de mi existir, pues al menos le facilité la vida a muchas personas en mi camino. 

Algo que he notado últimamente es que la extensión hacia la que estoy propenso a ayudar a alguien en mi camino en contraposición de salvarme del abismo personal es inmensa —es aquí donde hago relación entre los dos primeros párrafos de esta entrada—, pues en hartas ocasiones me visto en la posición de ayudar a alguien colocándome en una situación de debilidad o vulnerabilidad —cosa que detesto hacer, por cierto, pero algo a lo que me lanzo sin pensar en estos casos

Así que mi masoquismo ha llegado a niveles extremos, pues por alguna razón tomé como cruzada personal el ayudar a cuanta persona llego a apreciar, levantarlos y dejarlos caminando aún si yo, por dentro, soy consumido por mis demonios internos sin aparente salida sencilla a cualquier podredumbre personal que me rodee en el contexto del momento. 

Antes que alguien lo tome como tal, esto no es un reclamo ni mucho menos: si a mí no me naciera actuar de tal forma hace MUCHO tiempo hubiera dejado de hacerlo, y como eso aún no sucede pase lo que pase, probablemente seguiré en las mismas por un buen tiempo más. 

Tampoco lo hago como una forma de inflar el ego (de forma activa, externa o directa) o algo similar, pues contrario a lo que muchos pueden pensar, el actuar así de ninguna manera garantiza agradecimientos de algún tipo —de hecho, que me agradezcan es la excepción a la regla de cómo la gente reacciona esto—, pero supongo que alguna recompensa personal he de encontrar (inflando el ego de forma puramente interna, eso sí lo acepto). 

Así que, en resumidas cuentas, me encuentro ante dos situaciones singulares que al final tienen los mismos resultados: 

  • Que este es el propósito de mi vida y no quiero verlo así porque realmente me termina consumiendo. 
  • O que cuando encuentre la razón, voy a pensar que siempre y no porque ya me acostumbre a hacer esto que hago de forma casi instintiva. 

Frente a una situación que me consume, demonios internos que toman un festín con mis debilidades y una neurosis auto infligida, todo se convierte en algo justificable porque, en lo que mi forma de ver las cosas respecta, estoy haciendo “lo correcto”.

12 dic. 2012

Diario de un ex-adicto (5 de X)

A continuación (salvo por una) coloco una serie de entradas que realicé en Twitter en uno de mis muchos asaltos de ansiedad:



10:42pm 

Ok, veamos las opciones de hoy: un tiro a la cabeza, un cigarro a la boca o un puño a la pared.

10:44pm
La primera no, la segunda es una enorme maldita tentación y la tercera es muy predecible.

10:51pm
Twitter me recuerda que en serio me encuentro frente al ensordecedor silencio de mis propios pensamientos.

Twitter me recuerda también que puedo tener a cientos de personas alrededor y realmente estar solo.

12:15 (esto no está en Twitter)
Mientras estaba en la refacción de media noche, con varios fumando a mi alrededor, perdí el control y le di dos puñetazos a la mesa, mientras maldecía mis ganas de fumar. Los operarios se sorprendieron, incluso me ofrecieron un cigarro; me negué. Al final uno de ellos comentó qué: “para que desperdiciar dos años solo por un cigarro”; tiene razón.

Uno de ellos me regalo un bombón…

12:28am
Me regalaron un bombón para ver si así se me quitaba la ansiedad del cigarro; lo primero que hice fue sacármelo de la boca como si fuera uno

12:29am
Nunca había estado tan cerca de contemplar regresar a fumar. Digo, ¿que más da? Las razones porque las deje de hacerlo ya no valen más... ...y al final son mis malditos pulmones en los que me cago; a nadie más le importa que chingados me pasa por ello.

10 dic. 2012

Diario de un ex-adicto (4 de X)

La soledad nocturna hace todo más difícil.

Desde que comencé como supervisor de noche he tenido que librar una pequeña batalla interna con mis deseos de fumar; por si esto no fuera poco el estrés de la temporada alta en la empresa me empuja a pensar que, como en el pasado fue cierto, una salida fácil para librarse de la presión es encendiendo un cigarro.

Aunado a esto, mi compañero de trabajo, alguien que fumo durante quince años, intento dejar de fumar durante este mes —yo, por supuesto, brindándole apoyo que me fuera posible—; recayó, volvió a fumar y tan solo pude pensar, no que le fallé, pues él no es un niño, sino que también es posible que yo pueda caer si dejo mi guardia abajo tan solo un momento.

Maldita sea, a estas alturas es solo mi orgullo el que me impide retomar el cigarro, pues ya de tiempo atrás deje de tener excusas o razones para no fumar más; solo el evitar tener que enunciar las palabras “recaí”, “fui débil”, “no tuve fuerza de voluntad” u otras tantas son las cadenas que restringen mis deseos de volver a fumar.

Y es que no es la sensación del cigarro, honestamente ya olvidé que se siente fumar o tener el humo en la garganta/pulmón, pero los recuerdos de lo relajante y tranquilizante que sentía el fumar y como, en apariencia, calmaba mis nervios y el stress —debo admitir que nunca comprobé si esto era cierto o solo mi imaginación.

Así que heme aquí, poco más de dos años después de mi ultimo cigarrillo y aún sigo pensando que debería de regresar a ello pues pocas cosas aún importan o hacen diferencia en cuanto a que si fumo o no. Veremos ya como lidio con este asunto nuevamente.

9 dic. 2012

Dolorosa catarsis

Mientras escribo lo siguiente puedo ver los puntos ensangrentados en mi puño —no se preocupen, se lee mucho más dramático de lo que realmente es— y noto que parte de mis características anormales es encontrar medio de catarsis que no son precisamente inofensivos (para mi persona), hablando francamente: el golpearme el pecho al ritmo de la música que escucho y, de forma más radical, golpear la pared como una forma de liberar mis frustraciones.

Los que me conocen saben que la última forma en la que podrían describirme es como alguien violento, y sin embargo estas dos formas de liberar "vapor" no son precisamente actitudes de una persona que se describe como lo anterior.

Ahora que lo analicé (gracias a la pregunta de una amiga) es que, si tiene alguna respuesta lógica todo esto, es que ese dolor —acaso temporal— es un sustituto efímero de cualquier sentimiento que desee liberar por medio de estas acciones.

¿Me enorgullezco de esto? No precisamente, pero tampoco puedo negar que es una de mis formas muy particulares de comportarme, algo de lo que soy y siempre he sido; todo parece indicar que, aunque puedo reducirlo de forma considerable, no creo que alguna vez deje de hacerlo del todo.

Si me preguntan la inspiración detrás de esta entrada, solo digamos que hoy reinicié el contador de "días que llevo sin liberar mi frustración con un golpe a la pared".