30 abr. 2012

Diario de un ex-adicto (1 de X)


8:45 pm 


Necesito un cigarro, como desde hace mucho no lo había querido.




10:08 pm – 10:32 pm


Estoy en mi terraza, viendo al cielo y la calle, como tantas otras noches. La única diferencia es que no tengo un cigarro en la mano; mi cuerpo me pide a gritos que fume: siento la boca reseca, la ansiedad en los dedos, la urgencia en mi mente.


Estoy solo aquí arriba deseando estar en otro lado cualquiera con un cigarro a la boca. Pero estoy acá arriba pensando en mil y una formas de deshacerme de este maldito deseo. Preguntándole si alguna vez podre ver un cigarro sin que el deseo de fumar reaparezca.


Y es el tipo de lucha que solo yo puedo pelear, solo. Porque pocas vida puede decirse pata reducir una ansiedad, un relapso de la adicción.


Estoy en la terraza tratando que mis propias ideas, mis propias palabras me de un poco de paz. Tan solo un poco, lo suficiente para pasar la noche. Sé que mañana este deseo irracional se va a ocultar, va a esconderse en los escondrijos de mi mente. Pero eso es mañana, hoy necesito distraer a mi consciente, hacerle olvidar que mi cerebro le urge retomar el cigarro.


Y esa luz en la otra calle no ayuda, la luz de la tienda donde durante años compré cigarros.


No comprendo de donde proviene el deseo, fue algo tan repentino. No me había sentido así desde hace más de un año. La primera vez que me sentí tan desesperado por un cigarro fue la primera semana que lo dejé. Recuerdo que no pude dormir jajaja


Vaya crisis la que se me dejó venir; honestamente pensé que ya había dejado lo más difícil atrás.


Yo sé que soy mejor que esto, yo sé que puedo resistirlo; maldita sea, lo he hecho por casi año y medio, ¿qué es tan solo una noche? Tengo que recordar las razones por las que dejé de fumar, recordar por que me niego a regresar al cigarro. Eso me tiene que inspirar.


Por cierto, disculpen por el spam: si no escribo lo que tengo en la mente voy a 'perder la razón'. O al menos eso parece.


Menos mal no me tiemblan las manos como en aquella primera semana; el dolor de cabeza si esta aquí.


No puedo ser débil, no después de tanto tiempo: me lo debo a mi mismo.




10:44 pm


Increíble como tan solo 5 años de fumar me dejaron tan enraizado el vicio. Curioso todo este asunto de la recaída psicológica.