30 dic. 2012

Lecciones y pensamientos (en una noche fría y de música)

  • Usar la honestidad como excusa para la crueldad solo muestra que tu "humanidad" se perdió hace demasiado tiempo.
  • El "decir lo que pienso" como excusa para ser mierda con otros no es, ni nunca será, justificable.
  • Nunca lamentes que gente se aleje de vos cuando realmente te conocen, pues ellos nunca hubieran sido una parte concreta de tus días por ello.
  • Al otro lado de la moneda, aprecia a aquellos que a pesar de conocerte se quedan; pues ellos son ya parte de quien sos de ahora en más.
  • Nunca consideres los cumplidos excesivos de alguien que apenas te conoce; el ser es mal juez de carácter y olvida rápido.
  • Si te volviste "alguien especial" en la vida de otro en corto tiempo, preparate para ser apreciado de por vida u olvidado al instante.
  • Y todo esto es porque la gente olvida (o quiere ignorar) que las palabras si conllevan una consecuencia.

24 dic. 2012

¡Felices fiestas! pt. 2



Caminos que unen y que separan; vidas que se cruzan en tu camino y dejen huella en lo que sos.

Agradecer por cada persona que, en su propio caminar, ha marchado junto a vos y te ha hecho quien sos en este preciso instante; agradecer por cada día de felicidad, de tristeza, de alegría y llanto.

Un abrazo, una llamada, un mensaje, una mirada; todos gestos que puedes usar para demostrar en estos días (y en todos los demás) que estas agradecido por los que te rodean y por aquellos, que aunque ya no estén, lo hicieron en el pasado.

Sean bienvenidos los días de jubilo y paz para el hombre, porque en estos días no solo se deben celebrar las religiones o los regales: debemos celebrar la humanidad.

Felices fiestas de deseo de todo corazón.

23 dic. 2012

Diario de un (ex) adicto (6 de X)

Hoy, después de poco más de dos años, volví a fumar.

Volví a fumar porque me canse de pelear esto solo.
Volví a fumar porque olvidé la razón por la que dejé de hacerlo en su tiempo.
Volví a fumar porque parecía un castigo innecesario que me imponía solo porque si.  

Pero por sobre todo, volví a fumar porque lo único que me evitaba hacerlo era el orgullo; y, disculparan si piensan lo contrario, el orgullo no debe ser nunca la razón por la cual debe seguirse haciendo algo.

Escuché mientras escribía: Ulver - [Teachings In Silence (2002)] - Speak Dead Speaker

22 dic. 2012

Caminos: tiempo de agradecer.

En estas épocas los saludos y despedidas son harto comunes, considerando que las visitas de y hacia seres queridos es prácticamente una normal social de etiqueta. La intención de esto, por otro lado, es dar un compás mucho más amplio a la expresión, pues para el ser las bienvenidas y despedidas son, en distintas magnitudes unos ejemplos de otros, una manera de construir el día a día, de edificar el vivir. 

Por que aún los ocasos pueden traer buenas nuevas

Es tiempo de agradecer por lo conocer, por despedir y por olvidar; pues cada persona que se cruza en nuestro camino deja una huella que nos hace personas distintas (para bien o para mal) y por las cuales, aún si se les conoció en el menguante del año, no seriamos los mismos hoy. 


 Es entonces, que hoy, elijo agradecer por todos aquellos que conocí durante este año, pues su presencia en mi vida me ha abierto caminos hacia nuevos horizontes, nuevas actividades y nuevas actitudes de vida; sin la influencia de cada uno de ustedes no podría ser yo quien soy hoy .



Así que gracias a: 

  • vos que me diste la oportunidad de sostenerme por mi mismo 
  • tu que te dormiste a mi lado mientras te hablaba de algo, al parecer, BIEN interesante 
  • ti que me recordaste que ser romántico y detallista (aun si no funciona como se quiere) te hace sentir especial y humano otra vez 
  • vos, que te convertiste en mi alero para recuperar mi vida social una vez más 
  • ustedes a quienes apoyé de forma incondicional y sincera, recordando que mi obligación con mis amigos es ser un pilar 
  • ti que me recordaste que el sabor de la vida se pone bailando 
  • ti, quien a pesar de la distancia, siempre tiene una palabra para dar aliento y compañía 
  • ustedes, con quienes las horas de trabajo se han hecho más livianas y llevaderas

Y al resto, que aunque no menciono en caso especial, tuviste influencia —aun cuando mínima— en lo que me convertí este año. 

Elije tu camino y
vive tu vida
Aprovecho de igual forma en despedirme de aquellos que, por situaciones del destino, deciden que su camino se encuentra lejos de mí; no lo tomo personal, la vida es una hilera de entradas y salidas; en su momento a todos nos toca liberar el espacio para que alguien más importante en tu vida tome luz propia. Solo sepan que agradezco a cada uno de ustedes por haber formado parte de mis días, aun cuando ya no lo sean más. 

Tiempo para el olvido, de todo aquello que nos hizo daño; superar los obstáculos es la mejor forma de seguir adelante, la mejor forma de conseguir la felicidad. 

Así que hoy, nuevamente, me hallo en una encrucijada entre millones de rutas, pobladas por miles de individuos que pueden formar parte de mi existencia; sea ya como una estrella fugaz que deja solamente un destello, o como un astro que iluminara mi camino hacia un mejor yo. 

Gracias





A ti, que estás leyendo esto, por sobre todas las cosas, te agradezco haberme dado la oportunidad de entrar (o salir) de tu vida, espero de todo corazón haber sido alguien que moviera algo en tu existir —aún si tan solo fue una leve sonrisa—; pues a través de ustedes y de lo que hago, yo vivo; porque yo vivo en ustedes como ustedes son parte de mi vida. 






En estas fiestas de fin de año te deseo lo mejor y lo más grande, porque una persona como tu no merece nada menos que ello.  Que en tu camino encuentras paz, luz, vida, éxitos y alegrías  que tu camino, y el tuyo propio, sea el que te lleve a la felicidad.


¡Felices fiestas!

18 dic. 2012

Bondad que consume

Demasiadas veces en mí vida me han llamado una persona masoquista, y lo han aplicado en tantos ámbitos de la misma que no puedo sino darles la razón a todos ellos.

En otro tema aparentemente no relacionado, soy alguien que ha buscado su razón de existir desde que tengo el suficiente criterio (o algunos dirían que cuando lo perdí) para cuestionar el por qué del mundo a mi alrededor; me he dicho que mientras lo encuentro me voy a pasear en este mundo ayudando a las personas a mi alrededor, así, en caso nunca encuentre la razón de mi existir, pues al menos le facilité la vida a muchas personas en mi camino. 

Algo que he notado últimamente es que la extensión hacia la que estoy propenso a ayudar a alguien en mi camino en contraposición de salvarme del abismo personal es inmensa —es aquí donde hago relación entre los dos primeros párrafos de esta entrada—, pues en hartas ocasiones me visto en la posición de ayudar a alguien colocándome en una situación de debilidad o vulnerabilidad —cosa que detesto hacer, por cierto, pero algo a lo que me lanzo sin pensar en estos casos

Así que mi masoquismo ha llegado a niveles extremos, pues por alguna razón tomé como cruzada personal el ayudar a cuanta persona llego a apreciar, levantarlos y dejarlos caminando aún si yo, por dentro, soy consumido por mis demonios internos sin aparente salida sencilla a cualquier podredumbre personal que me rodee en el contexto del momento. 

Antes que alguien lo tome como tal, esto no es un reclamo ni mucho menos: si a mí no me naciera actuar de tal forma hace MUCHO tiempo hubiera dejado de hacerlo, y como eso aún no sucede pase lo que pase, probablemente seguiré en las mismas por un buen tiempo más. 

Tampoco lo hago como una forma de inflar el ego (de forma activa, externa o directa) o algo similar, pues contrario a lo que muchos pueden pensar, el actuar así de ninguna manera garantiza agradecimientos de algún tipo —de hecho, que me agradezcan es la excepción a la regla de cómo la gente reacciona esto—, pero supongo que alguna recompensa personal he de encontrar (inflando el ego de forma puramente interna, eso sí lo acepto). 

Así que, en resumidas cuentas, me encuentro ante dos situaciones singulares que al final tienen los mismos resultados: 

  • Que este es el propósito de mi vida y no quiero verlo así porque realmente me termina consumiendo. 
  • O que cuando encuentre la razón, voy a pensar que siempre y no porque ya me acostumbre a hacer esto que hago de forma casi instintiva. 

Frente a una situación que me consume, demonios internos que toman un festín con mis debilidades y una neurosis auto infligida, todo se convierte en algo justificable porque, en lo que mi forma de ver las cosas respecta, estoy haciendo “lo correcto”.

12 dic. 2012

Diario de un ex-adicto (5 de X)

A continuación (salvo por una) coloco una serie de entradas que realicé en Twitter en uno de mis muchos asaltos de ansiedad:



10:42pm 

Ok, veamos las opciones de hoy: un tiro a la cabeza, un cigarro a la boca o un puño a la pared.

10:44pm
La primera no, la segunda es una enorme maldita tentación y la tercera es muy predecible.

10:51pm
Twitter me recuerda que en serio me encuentro frente al ensordecedor silencio de mis propios pensamientos.

Twitter me recuerda también que puedo tener a cientos de personas alrededor y realmente estar solo.

12:15 (esto no está en Twitter)
Mientras estaba en la refacción de media noche, con varios fumando a mi alrededor, perdí el control y le di dos puñetazos a la mesa, mientras maldecía mis ganas de fumar. Los operarios se sorprendieron, incluso me ofrecieron un cigarro; me negué. Al final uno de ellos comentó qué: “para que desperdiciar dos años solo por un cigarro”; tiene razón.

Uno de ellos me regalo un bombón…

12:28am
Me regalaron un bombón para ver si así se me quitaba la ansiedad del cigarro; lo primero que hice fue sacármelo de la boca como si fuera uno

12:29am
Nunca había estado tan cerca de contemplar regresar a fumar. Digo, ¿que más da? Las razones porque las deje de hacerlo ya no valen más... ...y al final son mis malditos pulmones en los que me cago; a nadie más le importa que chingados me pasa por ello.

10 dic. 2012

Diario de un ex-adicto (4 de X)

La soledad nocturna hace todo más difícil.

Desde que comencé como supervisor de noche he tenido que librar una pequeña batalla interna con mis deseos de fumar; por si esto no fuera poco el estrés de la temporada alta en la empresa me empuja a pensar que, como en el pasado fue cierto, una salida fácil para librarse de la presión es encendiendo un cigarro.

Aunado a esto, mi compañero de trabajo, alguien que fumo durante quince años, intento dejar de fumar durante este mes —yo, por supuesto, brindándole apoyo que me fuera posible—; recayó, volvió a fumar y tan solo pude pensar, no que le fallé, pues él no es un niño, sino que también es posible que yo pueda caer si dejo mi guardia abajo tan solo un momento.

Maldita sea, a estas alturas es solo mi orgullo el que me impide retomar el cigarro, pues ya de tiempo atrás deje de tener excusas o razones para no fumar más; solo el evitar tener que enunciar las palabras “recaí”, “fui débil”, “no tuve fuerza de voluntad” u otras tantas son las cadenas que restringen mis deseos de volver a fumar.

Y es que no es la sensación del cigarro, honestamente ya olvidé que se siente fumar o tener el humo en la garganta/pulmón, pero los recuerdos de lo relajante y tranquilizante que sentía el fumar y como, en apariencia, calmaba mis nervios y el stress —debo admitir que nunca comprobé si esto era cierto o solo mi imaginación.

Así que heme aquí, poco más de dos años después de mi ultimo cigarrillo y aún sigo pensando que debería de regresar a ello pues pocas cosas aún importan o hacen diferencia en cuanto a que si fumo o no. Veremos ya como lidio con este asunto nuevamente.

9 dic. 2012

Dolorosa catarsis

Mientras escribo lo siguiente puedo ver los puntos ensangrentados en mi puño —no se preocupen, se lee mucho más dramático de lo que realmente es— y noto que parte de mis características anormales es encontrar medio de catarsis que no son precisamente inofensivos (para mi persona), hablando francamente: el golpearme el pecho al ritmo de la música que escucho y, de forma más radical, golpear la pared como una forma de liberar mis frustraciones.

Los que me conocen saben que la última forma en la que podrían describirme es como alguien violento, y sin embargo estas dos formas de liberar "vapor" no son precisamente actitudes de una persona que se describe como lo anterior.

Ahora que lo analicé (gracias a la pregunta de una amiga) es que, si tiene alguna respuesta lógica todo esto, es que ese dolor —acaso temporal— es un sustituto efímero de cualquier sentimiento que desee liberar por medio de estas acciones.

¿Me enorgullezco de esto? No precisamente, pero tampoco puedo negar que es una de mis formas muy particulares de comportarme, algo de lo que soy y siempre he sido; todo parece indicar que, aunque puedo reducirlo de forma considerable, no creo que alguna vez deje de hacerlo del todo.

Si me preguntan la inspiración detrás de esta entrada, solo digamos que hoy reinicié el contador de "días que llevo sin liberar mi frustración con un golpe a la pared".

13 nov. 2012

Envenenado

Envenenado por las circunstancias y experiencias; pierdo el agarre con la humanidad y me convierto en un engendro de los tiempos modernos.

Envenenado por mi propia mano y por la de nadie más, porque en mi mente la única defensa a lo que me rodea es envolverme de esa misma inhumanidad que es tan prevaleciente hoy; y sin embargo lucho por no perder todo lo que he sido y lo que se ha formado por lo que he vivido

Envenenado por mi ambivalencia, mi calidez y frialdad en uno, me veo parte de juegos que no quiero presenciar —menos aún participar—, enredado por ser participe de una actitud de preocupación, importancia o simple empatia.

Envenenado por vivir con ideales y costumbres harto anacrónicas me veo hecho solamente en una curiosidad particular que sobresale de lo que me rodea y no en el ser que pretendo ser, en el ser que quiero al final ser.


Escuché mientras escribía: Anathema - [We're Here Because We're Here (2010)] - A Simple Mistake

2 oct. 2012

El ogro en el espejo.


Hoy después de bastante tiempo, alguien me comentó que ciertas formas de reaccionar en mi “la asustan”; el que alguien que conozco y he tratado con el mayor respeto, considere que hay en mi algo que puede llegar a infundirle miedo es una situación que trajo a la memoria ciertos recuerdos y situaciones que me acompañaron en mi día a día durante los pasados 3 años.

En el colegio, con amigos, en la universidad o caminando por la calle, le gente siempre tuvo una primera impresión muy brusca de mi persona: enojado y frío.  Es tan solo cuando la gente se tomaba la molestia de conocerme encontraba el verdadero yo y, aun así, en ocasiones, la gente nunca termino de perder esa primera imagen de mi.

En años posteriores, y derivado del ambiente social donde me desarrollé, no fueron pocas las ocasiones en las que las personas me volteaban a ver con recelo, con desconfianza o con miedo; otras tantas ocasiones llegaron a cruzar de acera con tal de no toparse conmigo; aún menos ocasiones, en casos muy raros, protegían sus pertenencias al sentir mi presencia.  Al principio, como toda novedad, me pareció gracioso; con el tiempo se fue convirtiendo en un factor alienante, que genera incomodidad y que, en ocasiones, creaba un deseo de reclusión y alejamiento; el sentido de alineación que era transmitido de otros hacia mi persona; por mi propia imagen y aura se me convirtió en un paria de la sociedad.

Con el tiempo mi imagen fue cambiando, y pensé que había dejado esa situación atrás pero, para mi sorpresa, el asunto tan solo empeoró; ¿cómo tomar la expresión “y eso me asusta” cuando se refiere a actitudes mías?  Es decir, ya no es ahora solamente acerca de la imagen, sino de mi comportamiento, de lo que soy y lo que doy a conocer.  Tan solo recuerdo que antes el conocerme disipaba gran parte de la duda (sino es que toda) de que mi imagen y mi persona no tienen mayor resonancia, que no soy el ogro que parezco ser.  Pues ahora ese paradigma que había creado de mi parece ya no ser valido del todo; ahora mis acciones, la gran mayoría de ellas de índole bondadosa, no terminan de balancear esa imagen o actitud en mí que genera miedo en personas que, de una u otra forma, ya confían en mí.

Es entonces cuando una simple frase me deja pensando y contemplando como ya no es solo acerca de la imagen sino del comportamiento; donde el ogro dejó de ser la coraza y se convirtió en la esencia. O donde, quizá, el ogro que siempre fue una esencia se libero de las ataduras de esa coraza.

Conversaciones de oficina.

Debido a la transición que estoy haciendo entre el turno de día y el de noche en mi trabajo, estos pasados días me he encontrado con bastante tiempo disponible frente a la computadora de la oficina y, por ende, a mi teléfono celular.

El día de hoy, sin planearlo, una amiga de la oficina y yo decidimos convertir una conversación sin mayor rumbo en un fragmento de prosa ambientada en el medioevo: una conversación y una promesa entre un caballero y su dama.  La conversación fue algo así:

— Ana: tu puro sarcasmo nombre ya vas
— Yo: En serio! Difícil de creer, lo se.
— Ana: nunk me lo imagine de ti
— Yo: Siento haberte decepcionado. =(
— Ana: me acabas de romper el corazoncito en muhos pedacitos no mas decepciones x favor :´(
— Yo: Nooooo, no me gusta romperte el corazón. Oh cruel individuo que soy! =(
— Ana: tarde ya muchas lagrimas derramadas
  tu individuo cruel :´(
— Yo: Como osé yo hacer llorar a tan bella dama, castigo divino he de tener en mi faz por tal afrenta!
— Ana: castigo divino, oh mi noble caballero, no cree ud, que es mucho mal el q ud esta pidiendo x tan inocenten falta, pues yo se que no ha sido su deseo
— Yo: Oh acaso es monumental la misericordia que sua labios profesan sobre mi ser, bella dama, pues me considera digno de un castigo menor como recompensa de una injuria tan grave y penosa como la de derramar lágrimas sobre su hermoso rostro.
— Ana: creame buen caballero, que ya es suficiente castigo, el pesar que ud siente, como para que yo le desee mal alguno
— Yo: Que los trovadores y bardos de esta tierra todos canten a los cuatro vientos su magnanimidad y elocuencia, bella dama; pues este noble caballero jura de forma perenne defender su honor y existencia frente a cualquier afrenta u ofensa que ose embestir en su contra. Pues a partir de esta noche y hasta el fin de los días este caballero os jura su lealtad.
— Ana: oh caballero, por su gran nobleza, he de nombrarlo Sir Cristian
— Yo: *coloca la rodilla en tierra e inclina la cabeza* 
— Ana: el pueblo aplaude con regocijo y felicidad, oh sea grande sir Cristian, exclaman!!
—  Yo: ~Fin~

En retrospectiva, me pregunto porque decidimos convertir el asunto en todo esto y, ahora que lo leo, me parece tan particular y tan extraño. =P

28 ago. 2012

Un verso, un perdón.

Pues hoy en la oficina, por pedido de una compañera de trabajo, decidí emplear mi complejo de Cyrano de Bergerac e inventarme un pequeño fragmento o poema.  Sin entrar a mayores detalles, para respetar la identidad y razón del pedido, recuerdo haber hecho algo así:

En esta oscura penumbra, tu mirada me hace falta como el la luz del sol a la fría madrugada.
Te extraño, te quiero y pido tu perdón...

Pensando en la idea de que pudo quedar mejor con un poco más de tiempo (y de paz fuera del trabajo) lo modifiqué en cuestión de un par de minutos para que quede así:


En la penumbra más oscura me hace falta tu mirada,
como la luz del sol hace falta a la fría madrugada.

Te extraño, te quiero y te necesito,
con este pequeño verso tu perdón yo pido.

Claramente no tengo nada mejor que hacer. =P

19 ago. 2012

El día en que deje de creer.


17 de mayo de 2005

Sin saberlo yo en ese instante, ese día marco uno de los hitos que mayor cimiento le han dado a mi sentir de que, en este mundo, el semblante de justicia idealizada que yo tenía cuando joven no existe ni en su más ínfima expresión: ese día fue asesinada alguien que bajo ningún contexto merecía ver su existencia segada de forma tan repentina e injusta.

Y aunque seguro estoy que ella no ha sido la primera ni será la única en este mundo que muere de manera injusta, ella es la primera persona que pierdo y pertenece a mi esfera sentimental/emocional personal; otras muertes las he vivido a través de lazos de sangre, con ella fue distinto pues solo nos unía un vinculo de amistad, pues a pesar de que nuestras familias se conocen, ambos desarrollamos una amistad de forma independiente a ello.

Hoy fui a visitarla nuevamente, pues su cumpleaños está cerca, y caigo en cuenta que prefiero no creer en la idea que las cosas pasan por una razón o, peor aún, porque Dios quiere que así sucedan: pues en mi estado humano me es simplemente imposible considerar viable el entender las maquinaciones y designios de Alguien omnipotente, omnipresente y omnisapiente.  Mi problema radica en que, de creer en ese Plan Maestro, me rehusaría a siquiera considerar como justo el hecho de que en ese designio la muerte de ella tuviera una razón de ser, que fuera justo y necesario su sacrificio para el correcto caminar de este plan.

Ese funesto día, sin saberlo en el instante en el que sucedió, deje definitivamente de creer en un Plan Maestro, en una justicia idealizada, en un destino predeterminado y me adherí a la idea de que el libre albedrio es el que rige nuestra existencia y la de aquellos que nos rodean.  Pues solo el libre albedrío de alguien imperfecto, de alguien humano, puede justificar su ausencia hoy.

12 ago. 2012

Yo y yo; lo diferente y lo que sigue igual, y como el mundo reacciona ante esto.



De hace un par de días atrás tengo ciertas ideas y pensamiento en mi cabeza, no por alguna persona en particular, sino tan solo como un tópico generalizado, acerca de cómo mi cambio físico afecto como soy percibido por otros.

El cambio de percepción existe, de ello no hay duda: yo mismo soy participe de ese cambio de percepción pues ahora tiendo a verme diferente y actuar un tanto diferente derivado de la “confianza” imbuida por mi nuevo yo.  Por otro lado, yo estoy muy consciente que el cambio es puramente físico pues, en el fondo, sigo siendo el mismo tipo excéntrico, nerdo, introvertido y poco presto para ciertas actividades de la vida humana.

Mi tren de pensamiento, entonces, no se deriva en mi visión del yo por mi, sino en el cómo me ven por mi cambio en el exterior y como, derivado de este cambio, cambia también el trato de otros hacia mi. 

Hago la aclaración de que no escribo esto con alguien en mente, pues es tan solo una idea y no algo que, al menos de forma consciente y notoria, yo haya visto que me suceda con las personas que me conocen de años atrás.

Obviamente la visión del sexo opuesto varió, de eso estoy claramente consciente, pero no es la nueva ola de personas a mí alrededor que me tienen pensando, sino las personas de mi pasado y como el nuevo yo modifica su comportamiento; sin dar más largas, mi idea gira en torno a como tomaría yo el que alguien que, en el pasado, no tenia consideración alguna por mi persona ahora, debido al cambio, lo tuviera.

Si, lo se, un planteamiento harto egocéntrico pero que imagino podría suceder —pero como lo he dicho, no ha pasado— es que una mujer que previamente no tenia interés en mi, conociéndome en mi estado físico más “débil” y siendo como siempre he sido ahora cambia su mentalidad con mi nuevo y “mejorado” yo —mientras, por dentro, sigo siendo el mismo que antes.

¿Acaso apreciaría este cambio de actitud?  En papel diría yo que no, pues eso significaría que en mi punto más bajo fui hecho a un lado y, ahora, mejor, se me considera otra vez; eso significaría que el interés no es por quien soy —pues eso no ha cambiado— sino por como me veo; algo que debido a mi condición pasada es algo que yo nunca considere —pues como yo podía juzgar solo por el físico cuando nunca quise que se me juzgara así a mi.

Debo aclarar que eso es solo en papel, probablemente en la realidad afectarían otros tantos factores poco lógicos —sentimientos de antaño, deseos reprimidos, amores platónicos, sueños pasados— que seguramente me harían pensar dos veces en cuanto a negar la posibilidad de alguien que me busca solamente basado en el cambio físico que sufrí.

Pero al final, esto es tan solo una idea y suposición, pues creo decir que nadie a mí alrededor caería en tal situación pues muy bien saben que yo soy quien soy, gordo o delgado.

28 may. 2012

Diario de un ex-adicto (3 de X)

ES MI CULPA, mía y de nadie más.  Nadie me obligo a fumar bajo efectos del estrés y, ahora, cual perro de Pavlov, salivo al recuerdo de un cigarro mientras el estrés me ataca, me llena y me consume.

Una y otra vez me encuentro deseando un cigarro en momentos donde el se puede sentir el estrés en el ambiente y eso se deriva, como lo expliqué, del hecho que cuando fumaba, lo hacia con mucha mayor frecuencia bajo la carga y el yugo de la tensión emocional.  Puedo decir que en estos día el estrés trata de empujarme hacia el 'yo fumador', ese que dejé de ser hace poco más de año y medio.

Me atrevería a decir que lo anterior probablemente es una de las mayores pruebas que he de superar —quizá de forma constante y permanente— en mi nueva vida como no fumador; es difícil, es muy pero muy difícil, pero he logrado mantenerme firme hasta el momento y por qué me lo debo a mi mismo —momento donde se justifica el orgullo como combustible de acción alguna.

En un tema similar, sigo adelante en mi 'entrenamiento' de poder acostumbrarme a sentir olor a cigarro cerca mía y no volverme loco por fumar "tan solo uno"; se que puede sonar masoquista —cuantos de los que me conocen tienen ya esa frase inscrita en su mente al leer esto— pero no puedo creer que yo no sea capaz de estar en un ambiente de tabaco y no ser capaz de resistir la urgencia de pedir uno.  Debo admitir que este fin de semana si mencioné que el ver el cigarro me daba ganas de fumar; de forma amable mi jefe lo removió de mi vista.

Supongo que de alguna manera —probablemente respaldado por algún tipo de lógica retorcida— tengo la intención que un habito forzado ayude a remover otro tanto del mismo rubro; no, no estoy seguro que realmente vaya a funcionar, pero seguro no se me ocurre otra cosa.

Al final escribo esto para compartir lo que tengo en mi mente; no soy tan iluso como para pensar o imaginar que mis textos vayan a impulsar a alguien a dejar de fumar o no tomar el vicio del todo, no.

8 may. 2012

Diario de un ex-adicto (2 de X)

La gente, ni siquiera tus amigos, les interesa demasiado saber lo que se siente cada vez que sentís el olor de un cigarro o cuando lo ves.  Y me atrevería a decir que no es por falta de interés —aunque en ciertos casos eso si puede ser cierto— sino porque en realidad no tienen un conocimiento concreto de lo que se siente pasar por ello; el ser humano está conectado de manera que, para mostrar cierto nivel de empatía, debe tener la capacidad de relacionarse de forma concreta con la situación, incluso si eso significa hacer una transposición de casos que, aunque no iguales, tienen cierta similitud.

No los culpo, sin duda alguna que no, el que esté escribiendo esto significa que estoy al tanto de esa limitante en cuanto a su capacidad de entenderme o brindar algún tipo de palabras de aliento —no, no me he olvidado de aquellos que si lo hicieron y, por ello, estoy profundamente agradecido—; el problema radica en cuanto a que, al ser una persona normal, hay ciertos instantes donde vos esperas una demostración de apoyo o simpatía, ambos pueden ser no necesariamente verbales pero sin embargo existir; considero esto como una especie de respuesta automática, que contrario a las instintivas, que se derivan de impulsos naturales programados en nuestra raza humana desde tiempos inmemoriales, las primeras encuentran su origen en la interacción típica a la que nos vemos atados al ser, para ponerlo en términos muy sucintos, animales sociales.

Por otro lado, el dar una medida cuantitativa de la situación en la que te presentas —el tiempo que llevo sin fumar, por ejemplo— crea una unión casi instantánea en cuanto al esfuerzo, no en magnitud de intensidad o compromiso sino en términos relativos al tiempo, al cual has sometido a tu ser con tal de alcanzar un objetivo predeterminado; en otras palabras, es mucho más sencillo que entiendan el "llevo un año y siete meses de no fumar" o decirles "tuve una recaída debido al cigarro y la pasé mal".

Al final esto es algo que, tal cual lo mencioné en la primera entrada de este diario, debo sobrellevar solo; no porque no haya en el mundo quien lo comprenda —si lo hay, muchos diría yo—, sino porque en mis círculos sociales no hay alguien con la debida cercanía o confianza con el que lo pueda compartir y, por sobre todo, que esta persona lo entienda y responda acorde a tus expectativas —cuan altas o bajas estas sean para tu caso en particular.

30 abr. 2012

Diario de un ex-adicto (1 de X)


8:45 pm 


Necesito un cigarro, como desde hace mucho no lo había querido.




10:08 pm – 10:32 pm


Estoy en mi terraza, viendo al cielo y la calle, como tantas otras noches. La única diferencia es que no tengo un cigarro en la mano; mi cuerpo me pide a gritos que fume: siento la boca reseca, la ansiedad en los dedos, la urgencia en mi mente.


Estoy solo aquí arriba deseando estar en otro lado cualquiera con un cigarro a la boca. Pero estoy acá arriba pensando en mil y una formas de deshacerme de este maldito deseo. Preguntándole si alguna vez podre ver un cigarro sin que el deseo de fumar reaparezca.


Y es el tipo de lucha que solo yo puedo pelear, solo. Porque pocas vida puede decirse pata reducir una ansiedad, un relapso de la adicción.


Estoy en la terraza tratando que mis propias ideas, mis propias palabras me de un poco de paz. Tan solo un poco, lo suficiente para pasar la noche. Sé que mañana este deseo irracional se va a ocultar, va a esconderse en los escondrijos de mi mente. Pero eso es mañana, hoy necesito distraer a mi consciente, hacerle olvidar que mi cerebro le urge retomar el cigarro.


Y esa luz en la otra calle no ayuda, la luz de la tienda donde durante años compré cigarros.


No comprendo de donde proviene el deseo, fue algo tan repentino. No me había sentido así desde hace más de un año. La primera vez que me sentí tan desesperado por un cigarro fue la primera semana que lo dejé. Recuerdo que no pude dormir jajaja


Vaya crisis la que se me dejó venir; honestamente pensé que ya había dejado lo más difícil atrás.


Yo sé que soy mejor que esto, yo sé que puedo resistirlo; maldita sea, lo he hecho por casi año y medio, ¿qué es tan solo una noche? Tengo que recordar las razones por las que dejé de fumar, recordar por que me niego a regresar al cigarro. Eso me tiene que inspirar.


Por cierto, disculpen por el spam: si no escribo lo que tengo en la mente voy a 'perder la razón'. O al menos eso parece.


Menos mal no me tiemblan las manos como en aquella primera semana; el dolor de cabeza si esta aquí.


No puedo ser débil, no después de tanto tiempo: me lo debo a mi mismo.




10:44 pm


Increíble como tan solo 5 años de fumar me dejaron tan enraizado el vicio. Curioso todo este asunto de la recaída psicológica.

20 mar. 2012

El pulso del alba.



6 km. y poco más de una hora: rompe el alba, comienza la primavera y en la ciudad no trasciende nada más que obligación, responsabilidad, prisa y tiempo perdido.

En una mañana que se pinta gris con rayos de plata transparente, una ciudad que se despierta a la fría y humedad realidad cotidiana, nada puede darse el lujo de parar; nadie puede darse el lujo de observar, casi nadie…

Filas tras filas de automotores transitan el asfalto citadino cual ejercito de hormigas que con celeridad y orden se dirige a defender la ciudadela que con tanto esmero se ha construido; que con sudor, sangre y dinero han erigido; que con ilusión de un paraíso se ha levantado por sobre los suelos verdes o áridos en el camino; que se defiende incluso con la vida y muerte, aun cuando la muerte no sea física y mas bien se convierte en un perecer del espíritu y sueños que se resquebrajan bajo el peso de la realidad misma.

Peatones buscan refugio, unos de la lluvia y otros de la misma monotonía que les espera; otros tantos acogen la seguridad que el camino determinado y definido ofrece.  Como contraste se encuentran aquellos que hayan felicidad y alegría, satisfacción y recompensa en su caminar, en su trayecto y en su destino: aquella madre que lleva a su retoño hacia un futuro mejor; aquel padre que tan consciente está de su sudor como génesis del bienestar familiar; aquel otro, que no ve lo actual sino la recompensa futura de su esfuerzo y labor, recompensa que brindara un rayo de felicidad mas a su existencia.

La monotonía del alba es rota una vez mas, una sirena resquebraja la porcelana intacta que el silencio y el bullicio forman sobre las mentes y corazones del ser, los vehículos se inquietan al unísono de sus conductores, las personas se ven unas a otras en anticipación y preocupación; la sirena se mueve, se aleja, un aullido que viene y va, que la distancia distorsiona y que pinta una imagen de condenados marchando a su juicio y tras ellos el llanto de la sirena que sufre en su lamentación.

6 km. y poco más de una hora: las nubes cubren el alba, la primavera parece esconderse del hombre y en la ciudad no trasciende más que obligación, responsabilidad, prisa y tiempo perdido.

8 mar. 2012

Caminos


Mis caminos son caminos de memorias y recuerdos, pues atravesar el campus, del T3 al S12, es para mi una ruta plagada de historias: mientras caminaba ese trecho no podia evitar asociar tal o cual lugar a un momento o persona determinada; me vi tratando de recordar muchos puntos en mi vida universitaria y como todos me hicieron quien soy hoy.

Mis caminos son caminos de memorias y recuerdos, porque cada paso que doy trae al presente aquellas huellas que, en otros tiempos, deje marcadas.

En este día de la mujer...







Hoy tan solo es un día de conmemoración, un día en su honor, pues no hay minuto en este mundo que la mera contemplación de alguna de ustedes no haga de este sitio un mejor lugar, uno en el que vale la pena vivir.

De corazón, un saludo a todas ustedes.

27 feb. 2012

Maldita tu indiferencia no, maldita tu IGNORANCIA estudiante sancarlista.

¿Quisiera saber donde estaba la Comisión Organizadora de la Huelga cuando se dieron esos problemas en el S10? Ahora que ya paso es facil decir que se tienen medios para prevenir e intervenir en esos asuntos; lo que realmente importa es la reacción cuando se están dando.

Esa actitud retrograda de defender la autonomía a toda costa, aun sobre la lógica, es la razón por la cual la USAC (y sus egresados) es vista y clasificada como "sujetos cuestionables". Frases como "maldita tu indiferencia sancarlista" y "la autonomía se gano con sangre" son tan anacronistas viniendo de parte del universitario actual de la USAC.

¿Saben quienes son los verdaderos sancarlistas? Gente como nosotros, gente que va, se parte el lomo estudiando, se gradúa y representa de forma digna al alma mater allá afuera; esas lacras que se valen de una capucha para hacer sus fechorías son escoria y nada mas; y a esas escorias son las que defienden con sus cánticos mímicos de "autonomia y sangre".

Espero, por el bien futuro de la USAC, que mas gente caiga en cuenta de ello.

19 feb. 2012

Existencialismo: su conexión con Dios y el amor.


He estado leyendo filosofía últimamente, pero el interés no es algo reciente; desde muchos años atrás este tema me ha fascinado en extremo.  De forma personal, yo me considero adherente a la corriente existencialista, aquella que reza por la persona como un ser subjetivo y que con base en eso debe manejar su existencia y encontrar el objetivo de la misma.  Otro tema que me cautivo de forma reciente fue durante un discusión ética, en donde mi catedrático propuso la idea de que este mundo se rige por conceptos y preceptos puramente objetivos y universales.

Siendo yo un arduo subjetivista/existencialista, halle esa propuesta nada congruente con mi visión del mundo (la misma visión que define mi existencia); debido a mis lecturas recientes entre en conflicto con ciertos detalles.  ¿cómo es posible, siendo alguien que se rehúsa a creer en un mundo regido por estructuras objetivas y universales, puede creer en Dios?  Acaso Dios es la manifestación final de un concepto universal, un concepto que va mas allá de las épocas, las personas y los hechos individuales.


Investigando acerca de estos temas, me tope con Søren Kierkegaard y su 'salto de fe'.  El explica que a través de esta acción, una acción que representa la renuncia de evidencia palpable.  Kierkegaard considera este salto de fe, o como el lo propuso un salto hacia la fe, un ente obligatorio para poder vivir en armonía con las enseñanzas cristianas, pues estas se hayan repletas de incongruencias y paradojas que no pueden ser obviadas de otra manera.

Por otro lado, el filosofo danes también argumento que este mismo salto de fe sirve como una herramienta para circundar otras tantas situaciones llenas de caminos ofuscados o paradójicos, tal como el amor.

Es allí donde cobra sentido el título de esta entrada, y sobre el cual me atrevo a hacer una conexión un tanto débil pero que posee cierto significado:  Si a través de este salto de fe, a través de esta herramienta y este camino, se llega la aceptación de Dios y a la comprensión del amor, acaso podemos inferir, con cierta audacia, que Dios ES amor, o de alguna manera uno y otro poseen características similares y compartidas.

Espero no caer en algún tipo de falacia con este argumento, aunque mi poca experiencia, es casi seguro que ese sea el caso.

5 feb. 2012

Dos caminos




Dos caminos; el uno urbano y común, humano durante todo su trayecto hasta ser coronado por un monumento de armonía entre la naturaleza y el hombre.  El otro, un crudo intento en combinar y mezclar lo humano y lo natural, pero que no deja de sentirse forzado; al final, si se desea, se corona por la naturaleza haciendo guardia sobre la muerte.





El andar del primero esta rodeado por constructos meramente humanos: casas, vehículos; asfalto y pared; negocios y trabajo.  Como ápice del trayecto, se encuentra un campo hecho por el hombre, pero con la sensación de ser una labor conjunta: a pesar de las actividades humanas que la rodean, el lugar no pierde ese aire verde y natural tan característico, aquel ambiente que invita a la persona a integrarse y ser uno con la naturaleza o con su mismo ser.

En directo contraste se encuentra el segundo, un camino adornado por arboles durante kilómetros; pero kilómetros donde no se puede evitar sentir que se aprisiona a la naturaleza, se le limita a un trecho donde se fuerza a la misma a vivir y a crecer.  No me malentiendan, los arboles son frondosos, altos y de una enorme majestuosidad, pero todo parece tan fingido.

En este camino, si se desea observar, si se molesta en observar, se nota una lucha constante: la naturaleza que se encuentra copa  a fachada, raíz a cimiento, frente a frente con el decaimiento urbano, aquel fabricado y destruido por el hombre mismo.

En ambos caminos no puede dejarse de pensar que, al final y al cabo, es una muestra de una naturaleza mecanizada, fabricada por el hombre con algún propósito determinado; la diferencia entonces, radica, en la conclusión y resultado de una y la otra: la primera un camino terrenal que nos lleva hacia el edén del hombre, la otra fuerza a la naturaleza hacia nuestra voluntad, culminándolo, si se decide tomar ese camino sobre una de tantas intersecciones, en arboles y ambientes verdes como vigías del descanso humano final.


Ambientado por: Bohren & der Club of Gore - [Black Earth (2002)]

1 feb. 2012

En las calles de mi memoria vivirá por siempre.


Pocos lo saben —hasta ahora— pero mi afición por la lectura se remonta a mis años pequeños, gracias a que mis señores padres decidieron dejar a mi alcance enciclopedias graficas; atraído por las imagines llamativas, me esforcé en entender y comprender esos garabatos tipográficos alrededor.  Conforme el tiempo y ayuda de mis hermanos pude realizar mi meta.

Durante mi educación la lectura ya no era solamente un placer, sino que se convirtió en una obligación; como bien habrán escuchado ustedes “a la fuerza, ni el agua es buena” y acaso debido a esas mismas imposiciones mis deseos por leer se fueron en una picada vertiginosa.  Para cuando llegue a los grados de básico, mi hastío por la lectura forzada era tal, que todo deseo o intención de leer por pura recreación había desaparecido casi por completo.

Ese casi se lo debo a alguien, alguien que el día de hoy dejo nuestra compañía terrenal quizá para entretener a otros tantos con sus historias y cuentos: por Ud. Héctor Gaitán, por Ud. gran señor de las palabras, pero por sobretodo gran maestro de nuestras imaginaciones, de nuestros miedos y nuestras creencias; por Ud. fue que nunca deje por un lado del todo a la lectura, porque a pesar de que mis maestros consideraron que forzarme a leer varios libros al año, inclusive aquellos que no posaban interés alguno por mi persona, era una buena manera de fomentar el tan olvidado habito; a pesar que en esos años detestaba la lectura, recuerdo que muchas veces en mis tiempos de ocio o durante los ratos de lectura libre, sus libros de “La calle donde tu vives” eran los únicos que traían reminiscencias de esos tiempos en donde la lectura era, para mi, una forma mas de vivir y soñar todo aquello fuera de mi alcance.

"Como me lo contaron te lo cuento…" y tal cual yo se lo creí, gran señor; porque ante mis ojos, sin duda alguna y porque todo cabe dentro de lo posible, una parte de lo quien soy se lo debo a su labor.

Descanse usted en paz.



Escuché mientras escribía: Ulver - [Perdition City: Music to an Inferior Film (2000)] - Lost in Moments

8 ene. 2012

El Sueño [The Work which Transforms God]


Esta vez les presento algo distinto: no sera mi opinión, ni un pensamiento, ni una idea; no sera nada académico o político; ni siquiera es algo relacionado directamente a mi.  Esta vez les presento mi primera historia corta.

Esta historia la escribí en cuestión de dos horas, aproximadamente, y esta altamente inspirada en uno de mis discos favoritos "The Work which Transforms God" de Blus aus Nord.  Mientras lo escuchaba hoy, ideas fueron viniendo a mi cabeza de como podía yo darle un sentido y una historia a los sonidos y es por eso que nace este pequeño escrito.

Les recomendaría encarecidamente que, si desean entender de forma completa la historia (tal y como yo la escribí), la lean mientras escuchan al mismo tiempo el disco que les mencione allá arriba, para los interesados pueden escucharlo por aquí; los títulos de las canciones coinciden con los títulos de las secciones de la historia.

Espero que los que lo lean, tanto con el fondo musical o sin el, me den una critica de la historia; cuéntenme, en los comentarios o por las redes sociales, ¿qué les pareció?